La Txela

Primero vino la curiosidad. Después decidimos dar el paso de hacerlo.

De unos años a esta parte el mundo de la cerveza artesanal ha explotado. Surgen microcervecerías por doquier y muchos bares se animan a ofrecerlas a sus clientes. Pamplona y su comarca no han sido ajenos a este fenómeno con los pioneros de NaparBier y las que han venido después. A nivel de Euskal Herria se cuentan por decenas.

Varias personas de Katakrak hemos sido testigos de este auge y nos hemos alegrado por él. Nos gusta la cerveza, y cuando puedes probar más variedades que las lager industriales, mejor. Pero esta afición nos despertó una curiosidad. Si tanta gente estaba haciendo cerveza… ¿por qué no nosotras? A fin de cuentas ya tenemos un local donde ponerlas a la venta. Así que nos pusimos manos a la obra.

El primer paso fue aprender sobre el proceso de elaboración y hacer pruebas en casa. Unos cuantos kilos de malta después nos dimos cuenta de que podíamos hacer una cerveza decente con nuestras perolas. Así que si conseguíamos adquirir un equipamiento más profesional, la calidad estaría garantizada.

La idea era hacer un “crowdfunding” pero un poco más de andar por casa. Pensamos un sistema en el que la gente aportara 50 euros y a cambio recibiera un bono que garantiza 6 entregas de un litro de cerveza con las pruebas que vayamos haciendo. Con el dinero recaudado podríamos comprar parte del equipamiento que necesitábamos. Además, las pruebas nos permitirían obtener un feedback de la gente.

En medio de todas las pruebas que hacíamos nos dimos cuenta de que los san fermines se venían encima y queríamos tener alguna cerveza especial para ofrecer. La nuestra no iba a estar lista. En esas apareció Sesma en nuestro camino.

En este pueblo de la ribera se ubica una de las cerveceras de mayor calidad por estos lares. Además de producir sus propias cervezas, Sesma también ofrece la posibilidad de preparar cerveza según la receta que tú elijas. Además participas de la elaboración y puedes aprender del proceso a mayor escala. Así que decidimos elaborar un lote de cerveza para san fermines. Nació así “La txela”.

Txela es el nombre que hemos elegido para nuestra cerveza porque es el nombre popular con el que se conoce esta bebida en México. Y en Katakrak hay cierta querencia por el país del Nahuatl y los tacos. El estilo es de una amber ale suave, con el lúpulo justo para que sea refrescante pero también sabrosa.

De cara al futuro nos queda montar nuestra pequeña fábrica de cerveza. El lugar elegido ha sido el patio. Ya hemos empezado unas obras para hacer una caseta donde tener las máquinas y los fermentadores.

Una vez tengamos la maquinaria lista comenzaremos haciendo pruebas con diferentes tipos de cerveza para ir experimentando y aprendiendo con la práctica. De cada prueba saldrán las recompensas para los “txelakides”. Y al final del camino está el elaborar cerveza en Katakrak para poder servirla a toda la gente que pasa y le da vida al local.