Reseña: ALFA, BRAVO, CHARLIE, DELTA

«Hablaba con tal premeditación y exactitud que sus frases se cernían sobre nosotras como un alto techo abovedado o avanzaban rodando por la mesa como adornos esculpidos en piedra. Su voz era una catedral gigantesca, de gran riqueza e intensidad».

ALFA, BRAVO, CHARLIE, DELTA
Stephanie Vaughn,Sajalin, 2017 Barcelona

Libro de relatos. Por ahora el único escrito por Stephanie Vaughn, escritora estadounidense que retrata en sus cuentos el periplo de su familia por diversos países y bases militares donde su padre trabajaba. Publicado por Sajalin en una cuidada y preciosa edición y traducida primorosamente por Ana Crespo. Historias sencillas, cotidianas dentro de lo estrambótico de las situaciones surgidas en campamentos militares. Todas narradas con una prosa limpia y hermosa. Cada retrato, las descripciones climáticas son un canto al lenguaje y al paisaje.

Y, sobre todo, esa voz única. La voz de la narradora, pero también esa voz que continuamente cita en el texto y que es su guía. «Su voz fue lo primero que me atrajo de él, intensa y prodigiosa como madera de roble convertida en sonido; una voz fuerte y resistente, una voz capaz de ofrecer refugio» (p. 79).

Cada detalle del lenguaje. Las frases descriptivas. Todo ello nos sumerge en un tono inconfundible, de una solidez abrumadora y un encanto entrañable. Una infancia ajena, con códigos extraños y vacíos y espacios abismales que se pueblan y rememoran en un lenguaje sugerente y emotivo.

Un gran libro de cuentos.

Eduardo Irujo

Libro:

Alfa, Bravo, Charlie, Delta