Reseña: SIN PIEDAD

SIN PIEDAD. LIMPIEZA POLÍTICA EN NAVARRA, 1936. RESPONSABLES, COLABORADORES Y EJECUTORES
(Fernando Mikelarena, Iruñea-Pamplona, Pamiela, 2015)
 
 
Sin piedad nos lleva a uno de los pozos negros de nuestra sociedad. Así de claro. Sin rodeos, y yendo directamente al grano. Tal y como se llevó a cabo el plan de exterminio político más devastador de la historia contemporánea de Navarra

En las últimas décadas se ha investigado mucho sobre la represión desatada en Navarra tras el 18 de julio de 1936. Aunque todavía quedan facetas en las que profundizar, Mikelarena se adentra aquí en algo mucho más desconocido, en la cara oculta de la represión: el rostro, los motivos y las tramas organizativas de quienes la llevaron a cabo. Muy poco sabíamos hasta ahora sobre los perpetradores de esa cacería humana, sobre los anónimos verdugos que de manera voluntaria salieron de sus casas durante las semanas posteriores al golpe para participar en batidas, cazas de fugados, detenciones extrajudiciales y pelotones de fusilamiento. 

Nadie hasta ahora había bajado a ese sótano oscuro de nuestra historia. Era más cómodo dejar vacío ese espacio entre los planificadores del golpe (Mola, Rodezno, el director del Diario de Navarra...) y las más de 3.000 personas asesinadas o muertas en cautividad en Navarra, como si hubieran sido, sin más, víctimas de las instrucciones del Director. 

Sin embargo, esas instrucciones tuvieron que ser llevadas a cabo, pueblo a pueblo, barrio a barrio, por navarros anónimos, ejemplares padres de familia, católicos practicantes, que necesitaron horas para pasar de ser «hombres corrientes» a convertirse en cazadores sin piedad. 

Esta investigación, basada en un profundo, minucioso y detectivesco trabajo de archivo, proporciona a Navarra una mirada incómoda sobre el pasado que al mismo tiempo tiene una fuerte carga teórica, en la línea de trabajos que han sacudido la conciencia alemana al tratar de explicar como miles de “hombres grises” protagonizaron batidas exterminadoras. 

Estamos, por lo tanto, ante lo que debería ser un mazazo moral para la sociedad navarra. Ahora bien, Mikelarena no se queda en ese mero análisis, ya de por sí necesario, sino que al mismo tiempo aporta interesantes reflexiones para unas políticas de la memoria que, además de intentar saldar las deudas con las víctimas, desmonten los engranajes represivos que hacen posibles semejantes matanzas. 
 
Fernan Mendiola