«El prejuicio psiquiátrico» en VIENTO SUR

El prejuicio psiquiátrico
Giorgio Antonucci. 267 pp.
Katakrak, 2018. 18 €
Brais Fernández

Este volumen recoge una serie de textos que recorren el activismo y el pensamiento de este (no) psiquiatra italiano. El tema podría parecernos poco accesible, sobre todo si pensamos en obras fundamentales pero escritas desde un punto de vista académico como El poder psiquiátrico, de Michel Foucault, o El orden psiquiátrico, de Robert Castel. Este es, sin embargo, un libro escrito en un tono profundamente humano, más cercano al género de la autobiografía militante que al ensayo clásico.

La filosofía de la praxis del autor se estructura en torno a la idea de que la psiquiatría no es una ciencia. Antonucci explica la diferencia entre psiquiatría (un dispositivo ideológico para la reproducción del orden social), la medicina que trata el daño físico, las lesiones del cerebro (a la que sí reconoce como ciencia) y el psicoanálisis, valioso sin necesidad de elevarlo a la categoría sobreideologizada de ciencia: su potencia a la hora de explorar biografías lo convierte en un proceso valioso en sí mismo.

Antonucci toma partido por la “no-psiquiatría”, por la abolición de psiquiatría. Trata de articular un proyecto que combine la demolición de la ideología psiquiátrica con una lucha política que ponga en el centro a los propios sujetos. Lo narra a través de sucesivas experiencias y verificaciones prácticas: las pacientes, los vecinos, las organizaciones civiles, son interpelados y convocados en una nueva práctica que tiene como objeto liberar a las víctimas de la psiquiatría.

El autor trabajó de (no) psiquiatra: no la teoriza desde la teoría, sino que expone desde la práctica teórica. Da voz a los pacientes (la psiquiatría es una forma de sublimación en donde se ocultan los verdaderos problemas sociales para reprimir los síntomas) y propone un camino hacia la emancipación. Ubicado dentro de las referencias de la tradición marxista (sorprenden las citas de La ideología alemana y de Franz Mehring), no se priva de hacer una crítica despiadada contra la caricatura totalitaria de socialismo que fue la URSS y su terrible sistema psiquiátrico.

Así, El prejuicio psiquiátrico relaciona poder, clase e ideología: es la gente trabajadora la que más ha sufrido la psiquiatría, ya sea en sus formas de brutalidad desnuda (electros, ataduras físicas) o autoinducidas, como la que sostiene la moderna industria del fármaco. Se trata de contener, recluir, marginar; de sistematizar un sistema de aislamiento de todas aquellas personas que no son rentables para el capital. Como decía Rosa Luxemburg: “Con la acumulación de capital (...) se ensanchan los guetos del proletariado”. Pero el libro de Antonucci nos recuerda que, donde hay poder, hay resistencia. Incluso en los lugares más olvidados.

Brais Fernández en los Subrayados de VIENTO SUR 165, en agosto de 2019.

Libro:

El prejuicio psiquiátrico