«Ramón Bengaray» en DIARIO DE NAVARRA

Impresor, cantante en el Orfeón Pamplonés y Los Amigos del Arte, fundador de Osasuna y de Los Iruñshemes, el republicano Ramón Bengaray fue asesinado en el 36. Un libro narra su vida

El artista que antepuso Pamplona a Hollywood

LAURA PUY MUGUIRO
Pamplona

SI un libro pudiera abrirse como una caja de música, Ramón Bengaray. Osasuna y República sonaría a la voz de barítono de Ramón Bengaray cantando la jota navarra Siempre p’alante junto al Orfeón Pamplonés en un tiempo en que se consideró un himno de carácter transversal, los primeros treinta años del siglo XX. Esta grabación es uno de los tesoros que la historiadora Esther Aldave Monreal (Pamplona, 1989) ha conocido durante la elaboración de la biografía de este hijo de un sencillo maestro rural que se creó así mismo, convirtiéndose en un activo protagonista de la vida social y cultural de Pamplona “en una época realmente difícil, con las clases sociales muy marcadas”.

Un hombre que comenzó repartiendo periódicos a los 13 años; que se formó como tipógrafo —en sus inicios trabajó en Diario de Navarra—; que fue dueño de una imprenta en el Casco Viejo; que había tenido una librería y había sido editor; que fue miembro del Orfeón Pamplonés, miembro y presidente de Los Amigos del Arte y fundador y presidente de la peña Los Iruñshemes; fundador de Osasuna, y presidente del Frente Popular en Navarra, cuyo republicanismo llevó a que fuera detenido en agosto de 1936 y asesinado, sin que sus restos hayan sido todavía encontrados. Ramón Bengaray. Osasuna y República biografía su vida y retrata Pamplona durante las tres primeras décadas del siglo XX.

Cuenta Aldave que desgranar la vida de Bengaray contextualizando cómo era la ciudad y qué ocurría entonces en Navarra busca que el libro se proyecte a más gente que lo que suelen los estrictamente de historia, haciendo llegar por qué Pamplona es hoy así, por qué se identifica con cuestiones que damos por sentadas, por qué por ejemplo existe el Orfeón o por qué se crearon las peñas. “Además, contar el pasado más traumático de la ciudad y las vidas de muchas otras personas más o menos ligadas a Ramón que hasta ahora no habían tenido un espacio. Porque la sociedad se fue reponiendo, pero reivindicar a personas como Ramón, prácticamente desconocidas a nivel social, es un ejemplo claro de lo que queda por hacer en este sentido”, indica Aldave que, si bien ha escrito la mayor parte del libro, ha coordinado a un equipo de investigación de seis personas, contando además “con muchísima gente que ha colaborado consultando prensa, mirando bibliografía de manera puntual... profesores de universidad, personal de archivos y bibliotecas...”. Ramón Bengaray Zabalza nació en 1896 en Garralda, destino
de su padre, maestro. Cuando este murió, su viuda y sus hijos —Ramón tenía 4 años— se trasladaron a Pamplona. Era 1900 y la ciudad estaba formada por el hoy Casco Viejo, el pequeño Primer Ensanche y los barrios extramuros de Rochapea y Magdalena. Fotografía de la boda de Ramón Bengaray Zabalza y Ramona Zapatero Zapatel en 1919.

En todas partes

La figura de Bengaray no ha trascendido, “lo que es llamativo”, en palabras de Aldave, porque los testimonios de descendientes de quienes le conocieron cuentan “que en Pamplona estaba en todas partes y que, con independencia del sentir político, era una persona muy querida y admirada en la ciudad, con algo más de 40.000 habitantes en los años treinta, al encontrarlo en el ámbito político, musical, cultural, futbolístico...”.

Aldave, doctora por la UPNA con la tesis Violencia y sociedad en Pamplona (1876-1936), y su equipo se han apoyado en la pequeña biografía que escribieron a comienzos de 2000 el hijo pequeño de Ramón, Manuel —ya fallecido—, y una nieta, Maite, sobrina del anterior. “Ese trabajo de vaciar información nos allanó el terreno. Pero una biografía así puede resultar complicada cuando la información está tan dispersa”, explica ella, en el sentido de que

Libro:

Ramón Bengaray. Osasuna y República